De vuelta a Casa
Si en este momento alguien te preguntara cuál ha sido la peor ofensa que has recibido, ¿cuál vendría a tu memoria?
Tal vez serían muchas, ¿verdad? En mi caso, recuerdo una en especial… pero por ahora no se las contaré porque todavía me da mucha pena 😅. Sin embargo, lo que sí quiero compartir contigo es un pasaje bíblico que ha marcado profundamente mi corazón.
En 2 Corintios 5:19 leemos:
“Que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.”
Reflexión
Todos, en algún momento de la vida, hemos sido ofendidos. Hemos sentido dolor, rechazo o traición. Pero pocas veces nos detenemos a pensar que, delante de Dios, nosotros también le hemos fallado. La Biblia llama a eso pecado. El pecado no solo es un error; es aquello que nos separa de Dios y rompe nuestra relación con Él. Por causa del pecado, la humanidad quedó espiritualmente lejos del Padre, sin poder acercarse por sus propios medios. Pero aquí está la mejor noticia del Evangelio: Dios no nos dio la espalda. En lugar de alejarnos aún más, Él dio el primer paso. La Biblia dice que Dios estaba en Cristo, reconciliando al mundo consigo mismo. No esperó a que cambiáramos ni a que fuéramos dignos; decidió amarnos primero. Jesucristo llevó en la cruz nuestros pecados, nuestra culpa y nuestra separación. Dios decidió no tomarlos en cuenta y ofrecernos perdón, vida nueva y una relación restaurada con Él. Eso es gracia. Eso es amor verdadero. Buena noticia Tal vez hoy te sientes lejos de Dios, cargado de errores, culpa o heridas del pasado. Tal vez piensas que ya es tarde para volver. Pero Dios te dice hoy que la reconciliación ya está disponible, y tiene un nombre: Jesús. No importa lo que hayas hecho ni cuán lejos creas estar. En Cristo, Dios te abre los brazos y te invita a volver a casa.Aplicación: no olvides jamás que
- Dios ya hizo Su parte: envió a Su Hijo.
- La reconciliación es un regalo, no algo que se gana.
- Hoy puedes responder aceptando ese amor.
Oración
Señor Dios, reconozco que he pecado y que necesito de Ti. Gracias por enviar a Jesús para reconciliarme contigo. Hoy recibo Tu perdón y Tu amor. Quiero acercarme a Ti y comenzar una nueva vida contigo. Amén.Autor: Rubén Villón.

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